Mindundi
Un asistente que gestiona la agenda, las tareas, la compra y la memoria de una familia, al que se le habla en lenguaje natural desde la web, Telegram, el correo o un cliente MCP, y que entiende fotos, PDF y notas de voz.
12 proyectos, de 2016 a hoy. Cada uno enlaza con las capacidades que demuestra y los principios que se ven en él.
Un asistente que gestiona la agenda, las tareas, la compra y la memoria de una familia, al que se le habla en lenguaje natural desde la web, Telegram, el correo o un cliente MCP, y que entiende fotos, PDF y notas de voz.
La segunda generación de Ajuntaweb: mismo producto, reescrito desde cero con los 102 fallos de la primera versión delante y treinta y nueve criterios de diseño escritos antes de la primera línea de código.
El web y el gestor de contenidos del Ayuntamiento de Alió, funcionando desde principios de 2024 con una sola persona manteniéndolo y sin departamento de informática detrás.
Una herramienta que responde cuántos kilovatios de placas y cuánta batería compensan en una casa concreta, con producción solar real, tarifas españolas reales y cuatro estrategias de batería comparables entre sí.
No es un proyecto: es el sistema de sistemas sobre el que vivieron todos los demás. Nueve aplicaciones en producción en Azure, una sola identidad corporativa, y un solo desarrollador durante tres años.
El sistema donde se diseñan, se capturan, se validan y se analizan los ensayos de campo de una compañía fitosanitaria, con el análisis estadístico dentro del flujo y un visor de solo lectura para quien únicamente consulta.
Un servicio que sirve datos meteorológicos y dos modelos predictivos entrenados, construido en el marco de un proyecto de I+D con financiación pública, y al que saqué de los endpoints gestionados de la nube para que dejara de costar lo que costaba.
El sistema que gobierna la identidad y el linaje de las cepas de un grupo biotecnológico, su conservación física y su actividad biológica.
Backend y aplicación móvil con la que un comercial documenta en campo un caso real —fotos, cultivo, tratamiento, resultado— sin cobertura, y lo enseña después a un cliente que no tiene ni la aplicación ni cuenta.
Un juego casual para jugar en familia en la red de casa, hecho con mi hijo, con multijugador por red local, bots con tres comportamientos distintos y un APK firmado que funciona.
Dos aplicaciones que construí entre 2016 y 2018 para mi propia empresa, porque el software que necesitaba no existía a un precio que pudiera pagar. Estuvieron en producción.
Cuatro años construyendo herramientas propias para analizar mercados: obtención de datos, indicadores, señales, backtest, informes y una aplicación web para explotarlo. En refundación desde 2026 con el método que uso hoy.